Acceso al Alumnado
Cualquier persona interesada en conocer el trabajo y la Enseñanza del Lectorium Rosicrucianum puede asistir gratuitamente a las actividades públicas programadas al efecto. También puede profundizar en la literatura editada por la Fundación Rosacruz, ya sea adquiriendo revistas y libros, o leyéndolos gratuitamente, si está a su alcance visitar las bibliotecas que la Fundación Rosacruz pone a disposición del público en algunas ciudades.
Si el contacto con el mensaje de esta Escuela activase aún más su interés, podrá solicitar su participación en el Curso de Introducción a la Enseñanza Rosacruz. En él se da lectura a breves alocuciones, se hace entrega de algunos materiales bibliográficos y, a lo largo de algunas semanas, el interesado puede participar en coloquios con alumnos del Lectorium Rosicrucianum, mediante los cuales tiene la oportunidad de reflexionar y formarse una opinión sobre la Escuela y su Enseñanza, en completa libertad.
Cuando, tras el Curso de Introducción, una persona se muestra decidida a acceder al alumnado, se le ofrece la posibilidad de madurar aún más su decisión, invitándole a participar durante un período aproximado de tres meses en las actividades programadas para los alumnos del Lectorium Rosicrucianum, a modo de prueba, a fin de que pueda experimentar su reacción interior al Campo de Fuerza de la Escuela Espiritual.
Si, transcurrido este período, ha tomado una decisión positiva, podrá comenzar el alumnado preparatorio, pudiendo asistir siempre que lo desee a las actividades para alumnos y, -salvo que exista un impedimento para ello-, colaborando en el sostenimiento del trabajo de la Escuela con la aportación de la cuota mensual establecida en cada país.
Tan pronto como una mujer o un hombre es acogido en el alumnado preparatorio, comienza a participar con regularidad en un campo de fuerza en el que puede desarrollar su ser interior con plena libertad.
Ni la Escuela ni sus colaboradores se consideran capacitados para emitir un juicio respecto a la unión de un alumno o alumna con el mundo del Espíritu. Esto solamente concierne al propio candidato, en su relación con la Verdad Universal y con los procesos que se desarrollan por medio de las fuerzas espirituales que actúan en el Campo Magnético de la Escuela Espiritual.
Asimismo, independientemente del grado en que se encuentre, cualquier alumno o alumna podrá abandonar la Escuela de forma inmediata y sin ningún impedimento, con la misma libertad que tuvo para acceder a ella. No encontrará ningún obstáculo para hacerlo.
Por otra parte, si una persona se encuentra en sintonía con el pensamiento rosacruz, pero no desea asumir ningún compromiso con el grupo, puede permanecer próximo a ella en calidad de Simpatizante. Su inscripción como Simpatizante, -libre del pago de una cuota mensual-, le permitirá igualmente participar en algunas actividades y mantener una unión no vinculante con la Escuela Espiritual, pudiendo solicitar en cualquier momento el acceso al alumnado, siempre y cuando se den las condiciones correspondientes.



