¿A quién se dirige la Rosacruz?
Existe en la Fraternidad de la Rosacruz un profundo amor y una indescriptible nostalgia para llevar a buen fin el plan de liberación del mundo y de la humanidad, un ardiente deseo de servir perfectamente a todos los que buscan una salida y aspiran a la verdad, para ellos La Rosacruz desenmascara los dominios de la dialéctica y muestra la grandiosa posibilidad de liberación. Se dirige a todas las personas que, presas de la rueda de la naturaleza, experimentan un anhelo de liberación y perfección y se encaminan hacia lo absoluto.
Se dirige a todos los que reconocen la necesidad de un profundo cambio interior, sin distinción de raza, clase social o religión.
La Escuela Internacional de la Rosacruz Áurea, reconoce que las religiones, sectas e ideologías, se esfuerzan en llevar a los hombres a un progreso moral y a una mejora de su estado de ser. Para la Escuela Rosacruz su finalidad es completamente distinta, se dirige específicamente a aquellos que, por su sed de perfección y autenticidad, deciden recorrer, sobre la base del principio de vida original en sí mismos, la total regeneración de su ser, ayudando con ello, a su vez, a la humanidad.
Vivir la vida en esta perspectiva gnóstica, es unirse a la esencia y a la corriente de Fuerza de la Vida Crística, la Vida Verdadera.



